
domingo, 7 de junio de 2015
Vive hasta que mueras! "...CUANDO MURIÓ... NO SE HABÍA DEBILITADO SU VISTA NI HABÍA PERDIDO SU VIGOR"(Deuteronomio 34:7 CST) No escuches a quienes te digan que eres "demasiado mayor". La promesa de Dios es que "aun en su vejez, darán fruto; siempre estarán vigorosos..." (Salmos 92:14 CST). La planta agave mide 1,80 m y durante 20 o 30 años no da flores. Luego, un año y sin avisar, echa un brote. Éste, que se parece a la cabeza de un espárrago del tamaño de un tronco, crece a una velocidad de 18 centímetros por día y llega a alcanzar una altura de 6 a 9 metros. Entonces se corona de racimos de flores amarillentas que duran como mínimo un mes. Entre las personas mayores se encuentran algunos de los más excelentes hombres y mujeres de Dios. El Abraham viejo y sosegado era más sabio que el Abraham joven e impetuoso. Caleb seguía derrotando gigantes y trepando montañas a sus 85 años. Ana, una anciana viuda, no solo oró por el Mesías, sino que esa visión la mantuvo viva hasta que vio a Jesús. Juan, a sus más de 90 años de edad y estando prisionero en la isla de Patmos, escribió el libro del Apocalipsis. Jesús dijo: "Todo el que procure salvar su vida [a su manera], la perderá" (Lucas 17:33). Puedes enfocar la vida de dos maneras: protegerla o vivirla en su plenitud. Cuando la voz de la seguridad te dice: 'Enciende fuego en la chimenea y quédate en la casa calentita', la voz de la fe dice: 'Enciende fuego en tu alma y prosigue tus anhelos con pasión'. Cuando le preguntaron a Oliver Wendell Holmes por qué seguía estudiando griego a los 94 años, respondió: 'Caballero, ¡o lo hago ahora o nunca!'. Lo que importa no son los años de tu vida, sino la vida de tus años. ¡Así que vive hasta que mueras! Por Bob y Debbie Gass, con la colaboración de Ruth Gass Halliday
Que te "resbale" "...SI SUFRÍS POR HACER EL BIEN, ESO MERECE ELOGIO..." (1 Pedro2:20 CST) ¿Has visto cómo resbala el agua en el cuerpo del pato? Así debería ser cuando recibas comentarios desagradables. 'Pero me hirieron', dirás. Párate y piénsalo: si de verdad ésos son tus sentimientos, los demás no tienen ningún control sobre ellos, solamente el que tú les dejes tener. Lo cierto es que casi todos están más preocupados de lo suyo que de lo tuyo; por lo tanto, tú sabes más de ti de lo que ellos podrán llegar a saber jamás. Lo que cuenta no es lo que digan de ti los demás, si no lo que diga Dios y lo que tú digas de ti mismo. Cuando sabes quién eres, no permites que los demás determinen lo que vales. Jesús sabía que sus acusadores eran ignorantes, por eso Lo temían. La gente lucha contra lo que no entiende. La mente tiende a resentirse contra lo que no puede controlar. Jesús nunca rogó a nadie que creyera en Él. ¿Por qué? Porque sabía que la integridad no se puede demostrar, sino que se debe discernir. Así que se centró en su meta. Sus enemigos lo acusaron de estar poseído por demonios, pero Él no les prestó atención; es más, siguió echando fuera demonios. No intentó parecer bueno; Él ya era bueno. No intentó ser honrado; Él ya era honrado. Es humano desear ser amado, valorado y admirado, pero tus enemigos nunca dejarán tu reputación intacta. Debes levantarte y sobreponerte a todo eso y no permitir que lo que digan los demás te haga cambiar de opinión ni de manera de ser. Sé como los creyentes del Nuevo Testamento. "...Los apóstoles salieron del Consejo, llenos de gozo por haber sido considerados dignos de sufrir afrentas por causa del Nombre [de Jesús]"(Hechos 5:41 CST). Por Bob y Debbie Gass, con la colaboración de Ruth Gass Halliday
lunes, 8 de diciembre de 2014
miércoles, 26 de noviembre de 2014
Vive la vida de la forma real…
Vive la vida de la
forma real…
Aunque estemos acostumbrados,
aunque no sea fácil, intentemos cambiar un poco algunos hábitos :)
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